El año 1982 me encargaron un restaurante en Barcelona. La Brasserie FLO.

 

El propietario, Jean Paul Bucher, era también propietario de muchas de las más conocidas Brasseries de Paris. La relación con él fue buena desde el principio. Le gustaba el proyecto y no pude decir que coartara mis propuestas.

 

Salvo. Salvo cuando le hablé de la iluminación.

En mi proyecto se contemplaban unos globos blancos de cristal.

Bucher me dijo: Monsieur Moragas: pas de boules. Y entonces?

Él me dio la solución: Invéntese una lámpara.

 

Así nació la “Vaghe stelle” que, inicialmente, se llamó “Vaghe stelle dell’Olbrich”.

Tomando el poema de Leopardi “Vaghe stelle dell’Orsa” y transmutarlo con una referencia a Joseph Olbrich y una lámpara suya muy desconocida que también tuvo que ver con la de Loos en la Villa Scheu. En realidad todas ellas tiene su origen en la lámpara medieval. Circular de velas. La lámpara de “Robin de los Bosques” que tantas veces vi en el cine Princesa de Barcelona.

 

Antoni de Moragas